Abelgas

Una luz que nunca se apaga

Publicada en Publicada en El Filandón

Abelgas de Luna es un pueblo de las montañas al que sólo se llega si expresamente se va ahí. Está alejado 7 kms. de la carretera, un camino precioso que muere al llegar al pueblo.

En ese pueblo, Román Alvarez, catedrático de filología inglesa, ha cumplido un sueño.

Restauró la antigua panadería de sus padres, y con sus propios (es decir, sin ninguna ayuda) fondos ha creado una biblioteca de varios miles de volúmenes.

Una biblioteca abierta a todos, a la que no hace falta asociarse, tan sólo apuntar en un cuaderno el libro que se toma prestado y devolverlo cuando uno lo haya terminado, nunca antes.

En esa biblioteca además hay arte, una chimenea y una butaca, y, sobre todo, una luz, que cual faro de Alejandría, no se apaga nunca.

El hombre que con toda la pasión nos la enseñó y nos descubrió un rincón y una historia fascinante de nuestra tierra el pasado domingo se llama Luis.

Pd: citando las fuentes, esta historia la conocimos gracias a Jorge Megías, que la escribió para www.cuatroojosmagacin.com, estupenda revista digital. Además, se nos estropeó la cámara, hemos tomado prestadas las fotos.

 

Abelgas 2

2 comentarios en “Una luz que nunca se apaga

  1. Que bonita idea! Pasar un fin de semana en un lugar de extraordinaria belleza, con el lujo añadido de este espacio para la lectura creado gracias a la generosidad y el buen hacer de Román Álvarez. Aveces buscamos el Paraíso a miles de kilómetros, y lo tenemos en casa. Yo no pienso perdérmelo:)

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